EL MILAGRO PARA CAL NO FUE POSIBLE...... NUESTRO PRECIOSO NIÑO YA DESCANSA.

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No queremos que su nombre pase a ser uno más en la lista de los animales que no pudimos salvar. Cal, este precioso dálmata de mirada profunda y triste, rescatado después de mucho tiempo de la zona de Costa Ballena hace aproximadamente un mes, está ingresado en estado muy delicado en una clínica veterinaria cercana. Su diganóstico: leishmania en estado muy elevado, riñón afectado por esa maldita enfermedad, anemia brutal y deshidratación. A pesar de que en el refugio estaba siendo medicado y tratado con todo el mimo y cuidado por parte del voluntariado, no ha sido suficiente para él y ha tenido que ser ingresado.

Es cierto que atravesamos por una de las situaciones económicas peores desde que tenemos memoria, pero el dinero no va a ser un impedimento para que Cal sobreviva. Si hay una mínima esperanza, nosotras no vamos a tirar la toalla y vamos a seguir luchando a su lado.

De momento lleva 6 días ingresados y se le han realizado dos transfusiones de plasma sanguíneo. Estas transfusiones son muy costosas y aunque la clínica nos hace un precio especial, bastante ajustado, cada una llega a costar 150€. A ella habrá que sumarle todos los días de hospitalización, las bolsas de suero, la medicación, analíticas..... así que imaginad la factura que se está generando.

En breve anunciaremos una nueva rifa que vamos a poner en marcha para recaudar fondos para Cal, pero cualquier donativo que podáis hacer al número de cuenta de la prote (poniendo en el concepto "para Cal") nos servirá para reunir, granito a granito, el montante total y poder seguir proporcionándole los cuidados necesarios.

Os recordamos el número de cuenta (del BBVA)

ES71 0182 3248 7002 0153 8561 

Él es el primero en no tirar la toalla, en no rendirse y nos demuestra a diario una fortaleza digna de admiración. Lo conseguirá, estamos seguras de ello. ¿Quieres formar parte del milagro? 

 

06/09/2016

Se rindió. Cal no pudo más con sus huesos y se rindió, no quiso seguir luchando desde el viernes por la mañana que dejó de comer y de beber. Lo intentamos todo. Tanto nosotros como el equipo de profesionales de la clínica veterinaria Valdelagrana donde ha estado ingresado 11 días. Cuando ya pensábamos que podía ser posible, que iba a superar esta fase crítica, que podría seguir viviendo muchos años... Cal se rindió porque había agotado las pocas fuerzas que traía en su titánica lucha de estos días.

Cada pérdida duele por lo injusta que resulta, porque se podía haber evitado, porque el abandono de un animal doméstico en demasiadas ocasiones acaba así, acaba mal. Muy probablemente el que fuera su dueño no sabrá nunca que Cal logró reunir el amor de muchas personas que ansiaban esperanzadas un milagro más, probablemente más del que él mismo logre sentir en toda su vida.  

Pronto os pondremos cuánto se debe en la clínica y cuánto se ha recaudado hasta el momento. Gracias por vuestros ánimos, contribuciones y deseos de mejoría.